El futuro del marketing inmobiliario

¿Cuál será nuestro estilo de vida en 10 años? ¿Qué valoraremos en una vivienda? ¿A través de qué medios las buscaremos? Imposible saberlo con certeza. Plantearnos estas preguntas implica proyectar las variables en juego e interpretar las tendencias sociales. Ensayaremos una respuesta simplificada en base a ideas que circularon en el “XIII Congreso Internacional Inmobiliario”, celebrado el último 30 y el 31 de agosto en la rural, de Buenos Aires.

Uno de los grandes temas abordados en el encuentro fue la influencia de Internet. Nadie duda acerca de su creciente importancia. Sin embargo, nadie puede precisar el alcance y el rumbo del fenómeno. Hoy, de 6.930.000 millones de habitantes en el mundo, 2.265.000 millones usan Internet (1 de 3 personas). En 10 años se estima que más de 3.800.000 millones accederán a la Red, más de la mitad de la población mundial.

En Argentina actualmente hay 23 millones de usuarios de internet, divididos de la siguiente forma según su poder adquisitivo.

 

Estos números, sumados al impresionante incremento de horas de permanencia en internet de los actuales usuarios, son sólo un mínimo indicio del alcance de la revolución digital en el mercado inmobiliario. Las ventajas de las páginas y portales inmobiliarios sobre los medios tradicionales en papel son evidentes. La posibilidad de incluir fotos, videos, mapas, de filtrar resultados de búsqueda según diversos parámetros, de ver comentarios de otros interesados, implica un ahorro de tiempo y transporte invaluable para quienes buscan una propiedad. Estas diferencias, sumadas a costos más bajos, a la capacidad de sistematizar bases de datos, de potenciar ofertas con redes sociales y tecnología móvil, adelgazan cada día más los tradicionales clasificados.

Además de las ventajas para incidir sobre el mercado, catalizando el encuentro entre la oferta y la demanda, Internet también es una poderosa herramienta de investigación. En este sentido, sugen nuevos softwares capaces de sistematizar e interpretar la creciente cantidad de información online y realizar estudios demográficos para anticiparse a las tendencias del mercado.

Sin embargo, todo esto nada dice del inmenso cambio cualitativo o cultural que se produce en los usuarios y administradores. Internet es mucho más que un medio; es más que una tecnología; es más que una experiencia.  Es un multimedio; es un conjunto articulado de tecnologías; es un configurador de experiencias. “Internet” es una palabra que designa a un complejo generador de hábitos y valoraciones globales. Es una práctica que está revolucionando nuestra manera de relacionarnos con los otros, con el mundo y con nosotros mismos. La Red está cambiando nuestra percepción, nuestra manera de acceder a las mercancías, los métodos de trabajo, la forma de vincularnos, nuestros sentimientos y pensamientos.

Por todo esto,  Internet no sólo sirve para vender, estudiar y correr las fronteras del mercado inmobiliario. Además es un espacio donde se originan los gustos, los estilos de vida y, por ende, la demanda de viviendas.

El paradigma virtual  entra en los locales inmobiliarios, redefiniendo la oferta, obligando a los agentes a competir en atractivo y dinamismo, para adaptarse a los nuevos tiempos de tolerancia de los clientes, cambiando las estéticas y los lenguajes de las gráficas.  Al mismo tiempo,  Internet va reconfigurando la demanda a medida que cambia los hábitos de uso y consumo globales. La posibilidad de hacer las compras en un supermercado virtual, de encargar comida lista a través de la red, de acordar reuniones por “skype”, de trabajar desde el hogar, de acceder a una banca virtual, la sensación de estar siempre “conectado”, a un click de distancia del barrio más alejado, cambia permanentemente las valoraciones del público.

Todo esto junto a otros cambios sociológicos (independientes de Internet), como el aumento de la esperanza de vida, la inserción laboral de la mujer, la redefinición del concepto de “ama de casa”, el surgimiento de los DINKS (parejas con doble ingreso, sin hijos), la mayor cantidad de divorcios, el incremento de los problemas de transporte en las grandes ciudades, va configurando un nuevo mercado inmobiliario, con una mayor demanda de viviendas para solos o parejas, más alejadas de los centros urbanos.

 

Fuentes

– Workshops de actualización del XIII Congreso Internacional Inmobiliario.

-http://www.comscore.com

-http://www.internetworldstats.com

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